Cocina con nervio

Otra manera de comer una anchoa

Me apetecía preparar unas anchoas en vinagre pero darles un toque diferente, dicicidc que la diferencia tendría que estar en el acompañamiento. Por eso usé dos técnicas, una para preparar la anchoa y una más para tratar que la espina formara parte de el pintxo, el resultado a la vista.

Ingredientes:

Elaboración:

Comenzamos limpiando bien las anchoas y con mucho cuidado les quitamos la espina y las reservamos, después de realizar la operación anterior, introducimos las anchoas y las espinas en agua fría con hielo y sal, con esta operación lo que conseguimos es que se limpie el pescado y las espinas de sangre e impurezas, después de media hora en el agua secamos bien todo.

En una bandeja disponemos las anchoas y las cubrimos con vinagre, sal y un poco de agua, dejamos en la nevera hasta que la carne de las anchoas esté bien blanca.

Una vez que las anchoas están ya cocinadas quitamos estas del vinagre y las introducimos en otra bandeja, las cubrimos con una solución de aceite, ajo picado y perejil, dejaremos durante un mínimo de dos horas o mejor de un día para otro.

Por el problema del anisakis a mi me gusta congelar las anchoas ya preparadas, durante un mínimo de dos días, sólo falta que cuando queramos hacer uso de las mismas las dejemos de un día para otro en la nevera para que se descongelen.

Por otro lado secaremos bien las espinas y las limpiaremos de los posibles restos que queden, seguido las pasaremos por harina y las freiremos en aceite bien caliente sin dejar quemar la harina, dejaremos en papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

Final y presentación:

Colocaremos una anchoa cortada en trozos y en medio un botón de caviar, en la esquina del plato la espina bien frita y crujiente.