Cocina con nervio

Azurmendi


Azurmendi, por fin, tenia unas ganas enormes de probar sus deliciosos platos y salí enamorado de allí , pero empecemos por el principio.

Llegamos a Larrabetxu para dirigirnos al barrio de Leguina s/n, en lo alto se divisa majestuoso un edificio, el cual rompe los límites de la arquitectura y la naturaleza, llaman la atención las cristaleras, las luces que iluminan el restaurante. Ya en el hall nos reciben muy amablemente con una copa de rico txakoli , observamos los jardines verticales y la fuente que se encuentra un poco mas adelante de la entrada, comienzas a comprender que te espera una experiencia fuera de lo normal , estamos preparados.

Comienza la experiencia.

El picnic

Comenzamos el festival con un picnic de bienvenida, alojado en una bonita cesta de mimbre, degustamos un rico brioche de anguila, un caldo de chipirón y perlas, así como una oliva helada .

La cocina

Del precioso hall pasamos a la cocina, donde nos recibieron con un cálido saludo todos los cocineros, seguidamente y junto a Eneko Atxa, uno de sus cocineros nos preparó en directo el célebre huevo trufado, este acompañado de uno de los mejores caldos de ave y jerez que he probado nunca, limpio, sedoso y con un sabor que inundaba las papilas gustativas.

El invernadero

Seguidamente nos acompañaron a una estancia donde varias mesas de cultivo con diferentes especies vegetales formaban un mosaico verde, conteniendo diferentes productos los cuales probamos con muchísimo interés:

Un vaso de una manzana fermentada con el máximo sabor frutal, en una mesa de especias encontramos un corneto de cinco especias, más adelante probamos una cuajada preparada allí mismo con una de las yerbas autóctonas que se utilizaban para cuajar la leche (el Galliun), delicioso!! , finalizamos en el invernadero con una rica caipiriña.

El mirador

Ya alojados en la mesa comenzó el pase de platos del menú, comenzamos con un limón grass, setas, centollo, Txakoli marino, seguido de un erizo en emulsión y aire de su jugo, simplemente espectacular, ese último se sirve con un Bloody Mery diferente.

Continuamos con coliflor y su caviar, el caviar delicioso, setas al ajillo un festín en la boca con sabor a las preciadas setas. Entró en escena el bogavante, asado descascarillado crocante y su mayonesa, un plato sobresaliente , lleno de sabor a mar.

Seguimos con estofados de salazones vegetales, anchoas, papada y bombones de idiazabal ,hipnotizado me dejó este plato, como conjugar tantos sabores, salsas y que armonicen como una orquestación afinada.

Siguiendo la tradición :

Al centro de la mesa dos cazuelas una conteniendo unas kokotxas pil pil, patatas y perejil, uff ….de ganar un campeonato, seguido de callos de bacalao en salsa vizcaína , melosos, con muchísimo sabor y un toque picante, finalizamos con Pichón, crema de berenjena, duxue y un pimiento de Gernika en tempura.

Los postres

Apio y piña, buenísimo y difícil de asimilar, cómo se han juntado dos sabores tan diferentes y que gustatívamente sean tan deliciosos, seguimos con Yogurt y miel cinco especias, finalizamos con chocolate crujiente y regaliz…..un manjar.

El festival terminó con un café y unos ricos petit fours.

Como bebida regamos la cena con el rico txakoli de la casa 42 BY Eneko Atxa y aguas San Pellegrino y Vilas Turbón .

Si tengo que dar un titular seria: He cenado en casa del druida de las salsas, los caldos, los fondos y las cremas. Las tres estrellas merecidísimas.

Gerardo Maza

(Narrador de batallitas gastronómicas) blogger y cocinero aficionado.

Azurmendi


El picnic.

La cocina.

El invernadero.

El mirador.

Siguiendo la tradición.


Los postres .